La matronatación es conocida por todos como la natación de los bebés, pero poco tiene que ver con el nadar. El niño no va a poder ser autónomo en el agua hasta los 4 años de edad aproximadamente.

Lo que la matronatación busca es una adaptación al nuevo medio y una iniciación al juego junto con sus padres.
Se puede comenzar la actividad desde la caída del cordón umbilical en instalaciones especiales, pero nosotros recomendamos a partir de los 4 meses (como muchos pediatras recomiendan para evitar otitis, resfriados…). A esta edad todavía está presente el reflejo de apnea, el cual nos va a facilitar la adaptación al medio. Este reflejo lo tendrán hasta los 8 /9 meses y consiste en cerrar automáticamente la glotis cuando se sumergen en el agua para evitar su paso a los pulmones.
Aunque como padres veamos a nuestros bebés pequeños y vulnerables, tenemos que pensar que nuestros hijos están perfectamente dotados para adaptarse a cualquier medio, en este caso el agua. Limitar las experiencias del primer año a la cuna o al cochecito significa reducir el desarrollo físico e intelectual del bebé.
NO CONSISTE EN APRENDER A NADAR, SINO A APRENDER A DISFRUTAR DEL
AGUA