Las piscinas se están convirtiendo en un escenario habitual en nuestras vidas. Un lugar dónde poder hacer ejercicio, que nuestros hijos se diviertan en verano, que aprendan a nadar, o simplemente para refrescarte. Pero en este escenario se combinan dos elementos que son perfectos para que los hongos proliferen.
Este tipo de hongo es un riego para nuestra salud, aparte de molesto. Por ello debemos tomar medidas y prevenciones para evitar su contagio.
CONSEJOS E HIGIENE EN LA PISCINA:

- Una de las medidas más importantes es la utilización de chanclas o zapatillas de goma para desplazarse por la piscina. Siempre deben estar cerca nuestro y ponérnoslas incluso para andar por el césped, pero donde más debemos tener cuidado son en los zonas húmedas y expuestas al sol.
- Una ducha y un buen secado es otro punto a tener en cuenta, ya que dentro de la piscina también podemos contagiarnos y de esta manera podemos deshacernos de estos microorganismos.
Los hongos son muy contagiosos, por eso debemos evitar ir a la piscina mientras que los tengamos.